Para algunos, dejar ir a su ex se hace difícil. A veces la/el otro facilita el asunto dejando de atender el teléfono (y los sms, y los mails y el messenger y el facebook), mudándose o simplemente poniendo una orden de restricción. No obstante, excepto en este tipo de casos -quien más, quien menos-, alguna vez deja de lado los esfuerzos y sucumbe a la tentación de buscar a esta persona que va a volver a romperle el corazón.
He aquí las diez excusas más usadas para ver a uno de esos ex que uno no puede dejar ir por completo.
1- La clásica "vengo a buscar mis cartas". Funciona con libros, CDs, ropa, el cepillo de dientes (que en otro momento sirvió para marcar territorio y hoy cae, último bastión).
2- Necesito... Si cuando se separaron dividieron posesiones, seguro tiene algo que te hace falta. La
computadora, el auto, la minipimer, un poco de cariñ-- (¡No! Hay que esto último).
3- ¡Cómo te admiro! Seguro que hay algo que no sabés hacer, porque siempre lo hacía tu ex. Analizá sus fortalezas y pedile auxilio con un cuerito flojo o para coser un botón. Si lo hace mal, no importa, acordate que solamente era una excusa. No vuelvas a arruinar la relación por eso… de nuevo.
4- “¿Lo tenés vos?” es una técnica infalible. Vas a su casa a buscar algo que sepas que esta en la tuya. Esta estrategia permite pasar un largo rato su casa e incluso, aprovechando bien la búsqueda, averiguás en qué anda y con quién. Para ir a su casa, por supuesto que te vas a producir onda sexbomb-casual, así tu ex puede apreciar cómo ahora estás mejor que nunca.
5- El cumpleaños. Es cierto que esta oportunidad aparece una sola vez por año, pero no te olvides de la mamá, el papá, el hermano, el perro…
6- ¡Al rescate!. Seguramente hay algo en lo que dependía de vos, y podría seguir dependiendo... si llamás para recordarle, por ejemplo, cuándo es el cumpleaños de su sobrina, que vaya a pagar el teléfono que ya debe haber llegado la boleta y seguro que se olvidó o que desenchufe la plancha antes de salir.
7- El dramón. Decile que tuviste una pesadilla horrible en la que él/ella sufría muchísimo y querías corroborar que estuviera bien. Si funciona, se le puede agregar la táctica “si no lo veo no lo creo” y quién te dice, se encuentran un rato y te ve y estás mejor que nunca y…
8. Reuniones de amigos, ex compañeros de la escuela, del trabajo. Sea cual sea el círculo del que alguna vez participaron juntos, un reencuentro siempre será emotivo, tu ex no se va a negar e incluso es posible que te ayude con la organización. Una vez logrado, ojo con el efecto de la fiesta, y la combinación sel champagne, los recuerdos, la música romántica, y vos que estás mejor que nunca…
9- Ubicar a un antiguo conocido. Inventate que necesitas encontrar a uno de sus compañeros de la primaria porque… ehhh… tenés que hacer negocios con un fabricante de telas y lo último que supiste del amigo era que trabajaba en… un negocio de… ropa, así que por ahí sabe algo... O tal vez por la radio escuchaste que alguien con un apellido conocido está haciendo una exposición de fotos de mascotas disfrazadas y querés saber si es él o no.
10- En busca de la fecha perdida. Encontraste una lata de palmitos que decía, consumir preferentemente dentro de los 12 meses posteriores a la fecha de envasado, y la fecha está medio borrada así que querés saber si él se acuerda cuándo lo compraron, o al menos cuando se fundió la "Palmitos Palm Beach".
También podés preguntarle si se acuerda cuándo mandaron esas cartas al programa de Susana, para saber si seguir esperando el llamado.
11. Si, eran 10, pero viene uno de yapa: “Qué débil soy”. Tenés que sacarte una muela y tenés terror de que se te complique y tengas que quedarte unos días en terapia. Necesitás a alguien que te acompañe, te apoye, te de ánimos y de paso se fije si no vas a necesitar otro pijama para pasar las frías noches hospitalarias.